Han pasado más de cuatro años y las madres y padres de alumnos con necesidades especiales del CEIP San Agustín, de Écija, continúan reivindicando que sus hijos cuenten con los recursos necesarios que precisan.
En un comunicado remitido por los padres de alumnos con necesidades especiales y necesidades específicas de apoyo educativo, denuncian la situación por la que atraviesan sus hijos «debido a la poca atención que reciben por falta de un profesional de Audición y Lenguaje (AL).
Detallan que el centro solo cuenta con un profesional en esta materia que atiende «a dos Aulas Específicas» en educación Infantil y Primaria. Esta situación, según señalan los padres, supone que «nuestros hijos e hijas apenas reciben media hora semanal de Audición y Lenguaje, y la mayoría de ellos lo hacen de manera grupal, un tiempo que en absoluto garantiza su correcta educación ni cubre las necesidades de los escolares».
Piden explicaciones
Ante esta situación, este grupo de madres y padres ha solicitado una reunión con el director del CEIP San Agustín, así como con el inspector de zona, y la delegada de Educación del Ayuntamiento de Écija, con el objetivo de obtener información «de las medidas que se van a tomar para que nuestros hijos reciban la eduación de calidad que necesitan y no se vulneren sus derechos, ya que este problema repercute de manera negativa en su educación».
Al mismo tiempo han solicitado una reunión con la Alcaldesa de Écija, Silvia Heredia, y han presentado una queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz y ante la delegación territorial de Desarrollo Educativo, Formación Profesional, Universidad, Investigación e Innovación de Sevilla.
«Pedimos que se atiendan nuestras reclamaciones y se soluciones lo antes posible», al mismo tiempo que recuerdan que el CEIP San Agustín «lleva más de cuatro años arrastrando esta falta de recursos de apoyo educativo», algo sobre lo que ya protestaron en febrero de 2020.
Por último, las madres y padres detallan que el centro educativo cuenta con más de 50 alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, y de entre ellos, ocho tienen necesidades especiales, lo que aprovechan para recordar que también faltan profesionales técnicos de integración social.


