Durante los periodos electorales en Estados Unidos, la incertidumbre política suele generar volatilidad en los mercados financieros y en varios sectores económicos. Los resultados de las elecciones pueden influir de manera significativa en políticas fiscales, regulatorias y comerciales, lo que provoca reacciones en diferentes industrias que dependen en gran medida de las decisiones gubernamentales.
Sector de la salud
El sector de la salud es uno de los más volátiles durante las elecciones, debido a que las políticas sanitarias están en el centro del debate político en EE.UU. Tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano tienen enfoques radicalmente distintos en temas como el acceso a los seguros médicos, la regulación de los precios de los medicamentos y la reforma del sistema de salud en general.
Por ejemplo, en las elecciones presidenciales de 2020, las propuestas demócratas para una mayor expansión del Medicare o la creación de un sistema de salud más accesible generaron incertidumbre en las grandes aseguradoras y compañías farmacéuticas, que anticipaban cambios drásticos en su modelo de negocio. Las farmacéuticas y las empresas de seguros de salud suelen ser las más afectadas, ya que los debates sobre el control de precios de medicamentos y la expansión de la cobertura pública pueden tener un impacto directo en sus ingresos.
Sector energético
El sector energético, particularmente las empresas de combustibles fósiles y las de energías renovables, también es altamente volátil durante los periodos electorales. Las políticas energéticas están íntimamente relacionadas con la regulación medioambiental y las políticas climáticas, lo que crea tensiones entre diferentes segmentos de este sector.
El enfoque hacia la energía renovable frente a los combustibles tradicionales (petróleo, gas y carbón) varía drásticamente entre los partidos políticos. Los demócratas tienden a favorecer las políticas climáticas más estrictas, que incluyen incentivos para las energías renovables y mayor regulación sobre las emisiones de carbono, lo que puede perjudicar a las empresas de combustibles fósiles.
Por otro lado, los republicanos suelen promover un enfoque más favorable hacia los combustibles fósiles, con menos regulaciones medioambientales, lo que beneficia a las compañías del petróleo y el gas.
Sector financiero
Se trata de un sector sensible durante las elecciones debido a las incertidumbres sobre las políticas fiscales, las tasas de interés y la regulación bancaria. Las elecciones pueden traer consigo cambios importantes en la regulación del sistema financiero, lo que genera volatilidad en los bancos, empresas de inversión, compañías de seguros y otras entidades financieras.
Los demócratas suelen proponer una mayor regulación de los bancos y del sistema financiero para evitar riesgos sistémicos y proteger a los consumidores, lo que puede crear preocupaciones en los mercados financieros sobre una mayor supervisión y restricciones. Los republicanos, en cambio, tienden a favorecer una menor regulación, lo que podría ser beneficioso para los bancos y otras instituciones financieras. Esta incertidumbre puede llevar a fluctuaciones en el precio de las acciones de bancos y empresas financieras en función de quién esté ganando terreno en las encuestas o debates.
Sector de la defensa
El sector de la defensa es altamente dependiente de los contratos gubernamentales, por lo que las elecciones pueden generar incertidumbre sobre el presupuesto militar y las prioridades de gasto. Las empresas que operan en el ámbito de la defensa, como fabricantes de armas y tecnología militar, están estrechamente ligadas al gasto del Departamento de Defensa.
Los republicanos suelen proponer presupuestos más altos para la defensa, mientras que los demócratas tienden a buscar recortes o la reorientación del gasto hacia otras áreas como educación o salud pública. Las decisiones sobre alianzas internacionales, operaciones militares en el extranjero y la modernización del ejército también afectan el desempeño de las empresas de defensa durante y después de las elecciones.
Sector de infraestructura y construcción
El sector de la infraestructura y la construcción es otro sector que tiende a ser volátil en tiempos electorales, dado que muchas de las políticas relacionadas con el gasto en infraestructura pública dependen de la administración en el poder. Las promesas de gasto en infraestructuras, como carreteras, puentes, y sistemas de transporte, suelen ser un tema central en las campañas electorales.
Los demócratas, por ejemplo, tienden a defender un mayor gasto en infraestructura con un enfoque en la construcción de proyectos que incluyan energías renovables y sostenibles. Los republicanos, por su parte, también pueden defender el gasto en infraestructura, pero con menos énfasis en las energías renovables y más en proyectos tradicionales. Esta incertidumbre puede llevar a fluctuaciones en las acciones de empresas de construcción, ingeniería y servicios relacionados.
Tecnología
El sector tecnológico, como algunas de las empresas pertenecientes al US Tech 100, también pueden verse afectadas por las elecciones estadounidenses. Puede haber posibles cambios regulatorios en áreas como la privacidad de datos, la fiscalidad de las grandes tecnológicas, y la ciberseguridad. Los reguladores podrían intentar imponer mayores restricciones a las grandes plataformas tecnológicas o cambiar las reglas del juego en torno al monopolio, la protección de datos y la inteligencia artificial.
Si bien las grandes empresas tecnológicas tienden a adaptarse a las nuevas normativas, los periodos electorales pueden generar incertidumbre sobre la dirección que tomarán las políticas hacia este sector, lo que provoca volatilidad en sus acciones y en las startups tecnológicas.
Durante los periodos electorales en Estados Unidos, varios sectores económicos tienden a mostrar volatilidad debido a la incertidumbre sobre los cambios políticos y sus implicaciones. Y esta volatilidad, es obvio, puede llegar a generar pensar en riesgos para algunos inversores.


