Cruz de mayo, romería y fiestas, es la propuestas de El Campillo, la pedanía de La Luisiana, entre los días 1 y 4 de mayo. El programa de actividades así como el cartel, se ha presentado este miércoles en la Diputación de Sevilla, con el fin de dar difusión a estas celebraciones que se remontan al siglo XVIII.
Los encargados de presentar las fiestas han sido la alcaldesa de La Luisiana – El Campillo, María del Valle Espinosa y otros miembros de la Corporación Municipal, así como José Antonio Rivero, de la asociación Amigos de Fátíma, entidad que se dedica a recuperar tradiciones y fomentar la devoción a la Virgen.
Romería
La Romería de la Virgen de Fátima es un evento que se remonta a la época de la colonización, en torno al año 1770, cuando los colonos que llegaron al territorio, de origen mayoritariamente católico, celebraban la Cruz de Mayo. Parece ser, que fue a mediados del siglo XIX cuando empieza a consolidarse como una fiesta de primer orden entre la población, cuyo símbolo es la cruz que durante ese día se adornaba de flores, margaritas y ramas y se colocaba en la plaza.
A partir de 1952, la fiesta en El Campillo da un giro importante, y promovido por algunas personas del pueblo, se decide ir en romería a La Luisiana con algunos carros y carretas adornadas y traer la virgen de Fátima para que esté en la iglesia de El Campillo durante las jornadas del día de la Cruz “El resultado de este evento fue tan increíblemente positivo, que ha llegado hasta nuestros días, siendo sin lugar a dudas, el día más importante de todos los campiñeses», señalaban la alcaldesa durante la presentación.
Hoy en día, más de medio centenar de vehículos entre carrozas, carretas y carros, todos ellos adornados, participan en la romería, algunos de ellos se preparan hasta un mes y medio antes de la fiesta que será entre el 1 y el 4 de mayo.
Día de romería
La fiesta comienza a primerísima hora de la mañana, con el toque de diana de la Banda Municipal, y contempla un recorrido entre las localidades de El Campillo y La Luisiana y su regreso, con una caravana de carrozas adornadas con flores de papel de seda, que acompañan la Carreta de la Virgen de Fátima, y una comida campera en la zona del arroyo El Cascajoso.
Hay que destacar que las carrozas de los romeros y romeras, que antiguamente se adornaban con palmeras y flores del campo, en los años 70 comienzan a ser decoradas en su totalidad con flores de papel de seda que, hoy por hoy, se han convertido en la seña de identidad de esta romería frente a otros eventos similares. Carrozas que, por su laboriosidad, se preparan desde semanas antes por cada grupo de romeros, ya que algunas pueden llevar más de treinta y cinco mil flores de colores distintos, y reciben premios como colaboración con el esfuerzo de los romeros, que cada año se esmeran más en dicha decoración.


