El conjunto que entrena José Manuel Borja ha firmado la segunda victoria de la temporada, y lo ha hecho ante su afición, justo en la semana en la que entrenador destacaba la importancia de hacerse fuertes en el San Pablo.
La victoria ante el Arroyo da un poco de aire al Écija Balompié, aunque la jornada no le ha sido muy propicia como consecuencia de la victoria también del San Fernando, que provoca que ambos equipos estén empatados a ocho puntos en décimo octava y décima novena posición respectivamente.
El partido comenzó con algo más de dominio para el conjunto local, aunque las opciones brillaron por su ausencia, apenas un balón en el larguero como consecuencia de un disparo de Manu Reina, y una jugada aislada de Dani González a la media hora de encuentro.
En la segunda parte las necesidades se hicieron evidente y ambos equipos apostaron por una posición defensiva.
Cuando se iba a entrar en los últimos veinte minutos llegó el primero de los goles, y fue para el Écija por medio de Álvaro Ocaña, diez minutos después llegaría el empate y el desánimo para el respetable que estaba aguantando una fría noche ecijana. Cuando muchos pensaban en el empate –el Arroyo lo hubiera firmado- llegó el segundo de los locales gracias a un zarpazo de Plata.
Este resultado no mueve en la tabla al Écija Balompié, pero proporciona un halo de luz al final del túnel sobre la que puede ser una recuperación.


