La empresa que gestiona el Servicio Municipal de Aguas de Écija, ha detectado restos de madera -concretamente serrín-, plásticos y disolventes en la Estación Depuradora de Aguas Residuales, que han dejado valores de contaminantes en el agua de entrada que han superado las mil veces los límites establecidos.
Ante esta situación la empresa Aqua Campiña ha intensificado las inspecciones en la red de alcantarillado del Polígono Industrial La Campiña para controlar posibles vertidos de aguas residuales industriales, ya que, en los últimos tres meses, se han detectado hasta seis vertidos.
Los análisis realizados muestran que, en algunos casos, los valores de contaminantes en el agua de entrada a dicha depuradora han superado hasta por mil veces los límites establecidos en la ordenanza municipal de vertido de aguas residuales, según el Plan General de Ordenación Urbanística de Écija.
Inspecciones
En respuesta, Aqua Campiña ha realizado 27 inspecciones en seis zonas del polígono industrial con presencia de industrias potencialmente contaminantes. De estas inspecciones, se han detectado ocho incumplimientos en las muestras analizadas en el agua de entrada a la estación depuradora.
La empresa señala que hasta el momento no se han tramitado sanciones, pero varias empresas han sido informadas sobre el correcto vertido de sus aguas y la obligación que tienen de contratar una empresa homologada para gestionar residuos no autorizados. Cabe destacar que las sanciones por vertidos ilegales pueden superar los 60.000 euros.
Información y sistemas de control
En los próximos días, Aqua Campiña, junto con técnicos del Ayuntamiento de Écija, llevará a cabo una ronda de información a las empresas con posible presencia de contaminantes.
Además, para mayor control, se instalarán equipos de toma de muestras de agua residual en distintos puntos de la red de alcantarillado del Polígono Industrial La Campiña, con funcionamiento continuo las 24 horas y aviso inmediato de vertido.
Por último, la empresa recuerda que estos vertidos constituyen un delito medioambiental que nos perjudica a todos y pide responsabilidad a todas las empresas para que hagan un correcto uso del alcantarillado.


