Durante el pasado mes de julio y parte de junio un grupo de 14 alumnos en practicas extracurriculares de la Universidad de Sevilla, han dedicado su tiempo en recuperar el esplendor de una de las joyas del patrimonio ecijano. Se trata del retablo mayor de la iglesia conventual de la Merced, en la cual se concluyen con estos trabajos la rehabilitación del edificio que permanecía cerrado desde 2019 por la «situación límite» en la que se encontraba que hacía insegura su apertura.
Según confirma la Archidiócesis de Sevilla, los trabajos han concluido y se han llevado a cabo gracias al Plan Diocesano de Conservación, en el que cada verano permite la incorporación de alumnos en prácticas del grado en Conservación y Restauración de la Universidad de Sevilla, a proyectos de recuperación de patrimonio gracias a un convenio de colaboración entre la Archidiócesis que se mantiene con la Archidiócesis de Sevilla. Esta iniciativa, ya en su décima edición, está coordinada por el delegado diocesano de Patrimonio, Antonio Rodríguez Babío, y cuenta con la tutoría de Agustín Martín y Antonio Gamero, ambos licenciados en Bellas Artes con especialidad en Conservación-Restauración.
Trabajos
Durante las semanas que han durado la restauración del retablo, los trabajos se han centrado tanto la arquitectura portante como el conjunto escultórico. Esta pieza, de gran valor artístico y técnico, constituye uno de los elementos más significativos del patrimonio histórico de Écija. El retablo mayor de la Merced Calzada de Écija es una obra destacada del tránsito entre el Renacimiento tardío y el Barroco temprano, realizado entre 1608 y 1615. Fue elaborado por un equipo de escultores cordobeses, Juan de Ortuño, Pedro Freile de Guevara, Felipe Vázquez Ureta y la ejecución se llevó a cabo bajo la supervisión de Juan de Oviedo, maestro mayor del Arzobispado de Sevilla.
Los trabajos han supuesto la estabilización y recuperación del retablo mayor, abordando los agentes de deterioro y las patologías detectadas mediante una intervención de carácter conservativo. Se ha realizado una limpieza general, eliminación de depósitos y capas alteradas, consolidación de los elementos inestables y reintegraciones puntuales que favorecen una correcta lectura de la obra, concluyendo con la aplicación de una capa de protección final.
El estado de conservación inicial era muy deficiente, debido tanto a la degradación natural de los materiales como al uso litúrgico continuado y a intervenciones anteriores no especializadas. El dorado y la policromía se encontraban oscurecidos y alterados, con acumulaciones de polvo, hollín, grasa, restos de cera, y pérdidas de adherencia en las capas pictóricas. Aunque estructuralmente el soporte del retablo estaba en un estado aceptable, las esculturas presentaba importantes pérdidas volumétricas.
Reapertura del templo
Una vez concluido los trabajos de rehabilitación del retablo mayor -motivo que aplazó la reapertura-, el templo volverá a abrir el 24 de septiembre, festividad de la Virgen de la Merced.


