Desde que en febrero de 2019 se decretase la cierre de la iglesia conventual de Nuestra Señora de la Merced por las deficiencias que presentaba su estructura y que hacía desaconsejable que permaneciera abierta, la Hermandad de la Piedad, que tiene su sede canónica en este templo, se traslado hasta la iglesia de Santa María, lugar donde permanece desde entonces. Durante este tiempo la iglesia de la Merced se ha sometido a obras de restauración y rehabilitación, algo que permitirá el regreso de los titulares de la hermandad el próximo mes de septiembre, pero de momento el traslado se ha iniciado una vez finalizada la Semana Santa.
En la iglesia conventual de la Merced los trabajos están finalizados y en estos momentos las tareas se centran en limpieza y adecuación del espacio. Para el próximo mes de junio está previsto que el Arzobispado de Sevilla comience la restauración del retablo mayor, motivo este que no ha permitido a la hermandad regresar a sede canónica en la noche del Viernes Santo, tal y como estaba previsto.
De este modo, la nueva fecha prevista para que los titulares de la Hermandad de la Piedad regresen a la iglesia de la Merced se ha marcado para finales de verano.
Día del regreso
La hermandad han marcado el 14 de septiembre como el día en el que las imágenes de los titulares se trasladen desde la iglesia de Santa Maria hasta la de la Merced. Unos días después, concretamente el 24 de septiembre, coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de la Merced, se espera la visita del Arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Menese, y se abrirá de nuevo el templo después de más de seis años y medio.
El sábado 27 de septiembre, tres días después de la reapertura de la iglesia, la imagen de la Virgen de la Merced saldrá en procesión desde el templo.
Comienza la vuelta
Mientras se espera el regreso en el mes de septiembre, la hermandad ya ha comenzado la vuelta. El pasado 25 de abril, una vez finalizada la Semana Santa, los pasos del Santísimo Cristo de la Exaltación en la Cruz y de Nuestra Señora de la Piedad han sido trasladados a la iglesia de la Merced, algo que la hermandad ha calificado como «un momento histórico».


