En el primero intento de rehabilitación de las Casas Consistoriales, el edificio del ayuntamiento de la Plaza de España «El Salón», uno de los elementos que más simbolizaron la inactividad de la obra casi desde el principio fue la grúa que se instaló en su interior y que prácticamente no se utilizó. El pasado mes de mayo se iniciaban nuevamente los trabajos en este edificio gracias a nuevo contrato, y ha llegado el momento de instalar una nueva grúa.
Los trabajos de instalación se van a llevar a cabo entre los días 19 y 20 de agosto, y esto va a provocar cortes de tráfico durante el tiempo que duren las tareas de descarga e instalación de la grúa.
El tramo de la Plaza de España «El Salón» que permanecerá cerrada al tráfico es el que ocupa la fachada del edificio de ayuntamiento, algo que va impedir el giro total en la plaza.
Entradas y salidas
Durante los días que duren los trabajos, en principio el 19 y 20 de agosto, los vehículos que accedan a la Plaza de España «El Salón», desde la avenida Miguel de Cervantes, tendrán como vía de salida las calles Jesús sin Soga, Aguabajo y Mas y Prat.
El acceso a la plaza desde las calles Valderrama y Platería podrán salir por Aguabajo y Mas y Prat, vía esta última que será la única salida para los vehículos que procedan desde las calles San Francisco y Del Conde. Por último, los accesos a la Plaza de Santa Maria, quedan cerrados al tráfico.
Rehabilitación
El pasado mes de diciembre se conocía que la obra había sido adjudicada por 7.035.511 euros, estableciéndose de este modo el inicio del fin a un proyecto que tiene sus orígenes en el años 2006 y que cuenta con un largo historial de retrasos y paralizaciones. En el caso de cumplirse los 24 meses de trabajos planteados para esta nueva adjudicación, cuando finalice la obra habrán pasado más de 20 años desde que se comenzó a gestar.
Las obras de rehabilitación pretenden dotar al edificio de un patio que pueda representar su función institucional y unas nuevas fachadas sobre la plazuela de Santa María y la calle Mandoble, en continuidad con las neoclásicas de Balbino Marrón, de forma que patio y fachadas logren ofrecer una imagen unitaria, tanto interior como exterior, de las que carecía. Desde un punto de vista funcional, el proyecto propone la total renovación del interior, de forma que pueda disponer de áreas de trabajo salubres, circulaciones claras y fácilmente identificables y, al mismo tiempo, de un espacio amplio y digno capaz de representar la función que desempeña en la ciudad.
Con esta reforma, se pretende que el edificio albergue, de un lado, un uso básicamente institucional, político y representativo, y de otro, de atención directa al ciudadano. El nuevo edificio contará con dos plantas, sus respectivas entreplantas, y un sótano.
Adiós a la lona
Si la grúa representó uno de los elementos más simbólicos del primer intento de rehabilitación, la lona que cubría la fachada del edificio ha simbolizado lo mismo desde el desalojo. La lona reproducía la fachada del ayuntamiento y se retiró el pasado mes de junio después de 13 años.


