La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha resuelto iniciar el expediente de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), el con convento de la Santísima Trinidad y Purísima Concepción, popularmente conocido como “Las Marroquíes”.
La Dirección General de Bienes Culturales de la Junta, basa la apertura del expediente en la sencilla estructura arquitectónica del edificio, donde destaca la peculiar espadaña angular, así como colección de pinturas, el retablo, las esculturas y la orfebrería, elementos que hacen de este convento un ejemplo del arte mudejar y barroco andaluz, valores suficientes para su protección.
La ley del Patrimonio Histórico de Andalucía y a propuesta del Servicio de Protección del Patrimonio Histórico, catalogará el convento de “Las marroquíes”, como monumento y con la apertura del procedimiento también se declaran protegidos los bienes muebles del convento y hace saber a los propietarios, titulares de derechos y simples poseedores de bienes, que son los responsables y tiene el deber de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos para su salvaguardar su valores.
Esta apertura de expedientes de BIC; conlleva una autorización para que tanto responsables de la Junta de Andalucía, como especialistas e investigadores cualificados, puedan inspeccionar el convento para su catalogación y estudio.
En estos momentos en Écija se encuentra abierto otro expediente para la declaración de otro convento como Bien de Interés Cultural, se trata de conocido como convento de “Los Descalzos”, que si finalmente es declarado como BIC, se sumaría al amplio catalogo de edificios y resto que ya cuentan con esta protección en la ciudad, estos son: los Palacios de Peñaflor y Benamejí, el convento de “Las Teresas”, las iglesias de Santiago y del Hospitalito, las torres, el Rollo y el Rolluelo de justicia así como el recinto amurallado. En total, y si los conventos de “Las marroquíes” y de “Los descalzos”, alcanza esta catalogación, Écija contará con diez Bienes de Interés Cultural, una cifra aun pequeña para la cantidad de verdaderas joyas arquitectónicas con las que cuenta la ciudad.


