Todo hace indicar que las obras en el entorno de la iglesia de la Victoria no van a estar finalizadas para antes de final de año, al contrario de los deseos del Gobierno Local, que recientemente expresaba su confianza que los trabajos finalizasen antes de 2026 y la zona se pudiera abrir al tráfico. De momento el objetivo parece que no cumplirá, pero mientras esto ocurre se va a llevar una nueva reordenación del tráfico que afecta a las calles Mendoza y Cronista Martín Jiménez, principalmente.
La Junta de Gobierno Local del martes 23 de diciembre, lleva en su orden del día una nueva prórroga para ejecutar el proyecto del entorno de la iglesia de la Victoria. Esto supone que las obras no se darán por ejecutadas hasta comienzos del próximo año, y será entonces cuando todo el espacio quede abierto al tráfico.
Mientras tanto, los trabajos avanza los suficiente para llevar a cabo una nueva reordenación del tráfico, será la tercera, y entrará en práctica a partir de la tarde del martes 23 de diciembre.
Nueva reordenación
En realidad esta nueva reordenación es volver a retomar la primera, la que se aplicó al comienzo de la obra.
Supone abrir el acceso a calle Mendoza desde las calles Victoria y Cristo de Confalón. Por otro lado la calle Cronista Martín Jiménez recupera el sentido habitual de circulación, es decir, desde Puerta Osuna hasta la Avenida de Andalucía.
Por último, también se recupera el sentido de circulación en la calle Vaca, la cual volverá a enlazar la calle Hospital en la zona de Puerta Osuna, con calle Victoria.
De este modo, el único tramo que queda cerrado al tráfico es el que discurre frente a la fachada de la iglesia de la Victoria, y que une la Avenida de Andalucía con calle Victoria.
Proyecto
El proyecto de actuación en el entorno de la iglesia de la Victoria, se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Astigi, ciudad patrimonial y ecosistema rural sostenible», dentro del bloque de Transición verde y sostenible, cuenta con una dotación de 352.000 euros. La actuación principal es dotar a esta espacio de un sistema de recogida de aguas pluviales que evite las inundaciones que históricamente ha sufrido esta zona. Para ello se está sustituyendo la tubería actual por una de mayores dimensiones. Al mismo tiempo se actuará sobre la superficie, ampliando el tamaño del acerado a metro y medio.


