Este año se cumplen cien años desde la llegada de las Hermanas de la Cruz a Écija. Con este motivo, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha presidido la eucaristía en el tercer día de Triduo en honor de Santa Ángela de la Cruz, fundadora de la congregación religiosa.
A la Eucaristía asistieron numerosas hermanas procedentes de distintas comunidades, así como representantes civiles de la localidad, entre las que destacaba la alcaldesa, Silvia Heredia, y religiosas, como el arcipreste de Écija, José Antonio Rivera; el párroco de Santa María, Rafael Calderón; y el capellán del convento, Manuel Blanco.
Tras la celebración, monseñor Saiz Meneses mantuvo un encuentro con las Hermanas de la Cruz.
Siguiendo el ejemplo
En su homilía, el arzobispo de Sevilla destacó las figuras de san Francisco de Asís, santa Ángela de la Cruz y del venerable Torres Padilla, quien será beatificado el próximo 9 de noviembre en la Catedral de Sevilla.
Monseñor Saiz apuntó que en estos tiempos «se requieren cristianos, laicos y laicas, vida consagrada, sacerdotes que vivan con pasión su vocación cristiana en el estado de vida que les corresponde», teniendo como fuerza principal en sus vidas la oración y el trabajo con alma, vida y corazón.
«La liturgia de hoy nos habla de pobreza y humildad», aspectos de la vida de san Francisco, santa Ángela y el padre Torres, quienes se adhirieron al misterio de la Cruz, haciéndose partícipes de la misión redentora de nuestro Señor Jesucristo. Asimismo, su «caridad e intenso celo apostólico» fueron rasgos que los caracterizaron.
«Viviendo en humildad y mansedumbre, cargando con la cruz, viviendo con caridad y celo apostólico- finalizó el arzobispo hispalense- seremos transparencia de Cristo y mensajeros de alegría y esperanza en este mudo que tanto lo necesita».


