Cada vez más la tradición anglosajona de Halloween, en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, se está implantando en otras culturas, principalmente a través del cine. En la península ibérica no somos una excepción y cada vez más, sobre todo por medio de los más pequeños, Halloween supone un celebración más.
En Écija desde hace algunos años, la fiesta de Halloween forma parte de actividades escolares, y poco a poco se ha ido trasladando a los hogares. Principalmente en barrios con una población joven, cada vez es más habitual ver a niños disfrazados y llamando a las puertas de las casas, muchas de ellas decoradas para la ocasión, para recibir golosinas tras el popular «truco o trato».
En los colegios y centros de enseñanza, la jornada de Halloween ya forma parte de las actividades del curso, y un día al año, principalmente el 31 de octubre, lo más pequeños se disfrazan para acudir a clase, previamente han realizado actividades y manualidades para decorar el centro.
Desfile de Halloween
A nivel local, es también tradicional celebrar un desfile por las calles de la ciudad. Este año tendrá su salida en Puerta Cerrada y finalizará en el Parque Infantil con una fiesta. Los participantes recorrerán las calles Del Conde, Plaza de España «El Salón», calle Cintería, Fray Carlos Amigo Vallejo y avenida Miguel de Cervantes. Dara comienzo a las 17.30 horas.
Melones en lugar de calabazas
No muy lejos de Écija, en Cañada Rosal, existe también la tradición de salir a las calles en la noche del 31 de octubre, pero en este caso en lugar de calabazas -unos de los símbolos más significativos de Halloween-, se cambian por farolillos de melones.


