Cañada Rosal ha despedido el año 2025 en un ambiente deportivo y festivo gracias a la puesta en marcha por primera vez de la San Silvestres, una cita que en la que se han inscrito 350 participantes y que ha superado las expectativas iniciales.
La prueba, que ha discurrido a lo largo de seis kilómetros por el casco urbano de Cañada Rosal, se planifico para contar con una participación máxima de 300 personas, pero el éxito de la convocatoria llevó a ampliar las plazas hasta alcanzar los 350 participantes.
El punto de inicio de la carrera estaba en la Plaza de San Ana, en pleno centro del municipio, y el recorrido ha estado adaptado a las distintas categoría que participaban, desde los menores de 9 años que tenían que cubrir una distancia de 200 metros, hasta los participantes de la general con un trazado de seis kilómetros.
Segunda edición
Tras la prueba, el alcalde -que ha sido uno de los participantes-, confirmaba una próxima edición de la San Silvestre tras el éxito «primera edición en un ambiente inmejorable. Se repetirá con el objetivo de mejorar muchas cosas y ampliar aún más la participación, que ha sido excepcional”.
Más que una carrera
El objetivo de la organización era celebrar el fin de año de una forma original acogiendo una carrera popular y una jornada de convivencia y festiva, como evidenciaba la participación de muchos corredores, de manera individual o en grupo, disfrazados para la ocasión.


