Durante época de sequía es habitual mirar con cierta frecuencia el estado de los embalses que nos suministran directamente de agua. La lluvias que comenzaron a registrarse a finales de 2023 y comienzos de 2024, permitieron que los pantanos de Retortillo y Bembézar, los dos que suministra agua a Écija y comarca, comenzaran a recuperarse y a comienzos de 2025 alcanzaron el denominado como nivel de normalidad tras superar el estado de prealerta por sequía, pero ¿cómo terminan el año?
A falta del informe que mensualmente publica la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), los niveles de los embalses es bueno, y en ambos casos superan el 80% de su capacidad. Hay que tener en cuenta que en agosto de 2023 -la imagen es del Retortillo en enero de ese año-, entre los dos solo alcanzaban el 11,5%.
El Retortillo
Tomando como referencia los datos en tiempo real de embalses.net, el embalse de Retortillo, acumula el 28 de diciembre de 2025 un total de 50,07 hectómetros cúbicos, cuando su capacidad total es de 61 hectómetros cúbicos, una cantidad idéntica a la de la misma semana de 2024. Esto supone que el Retortillo está en torno al 82% de su capacidad. A comienzos de 2025, según las misma fuente, en la primera semana de febrero este embalse alcanzaba los 51,85 hectómetros cúbicos.
Esto supone que Retortillo comenzó y finaliza el año en las mismas cifras, pero no siempre ha sido así a lo largo del 2025. La máxima cantidad de agua embalsada se alcanzó en el mes de marzo, rozando el total de la capacidad. A partir de mayo comenzó a descender y hasta comienzos de noviembre no se ha vuelto a recuperar.
Bembézar
En cuanto al Bembézar, su capacidad máxima es de 328 hectómetros cúbicos, a 28 de diciembre alcanza los 288 hectómetros cúbicos, esto supone casi el 88% de su capacidad. En la misma semana de 2024 los niveles de este embalse eran de 184 hectómetros cúbicos, es decir, el 56,10%.
A diferencia del Retortillo, el Bembézar comenzó el año 2025 con una cantidad de agua embalsada menor a la que disfruta en estos momentos cuando el año llega a su fin. En enero de este mismo año Bembézar estaba por debajo de los 200 hectómetros cúbicos, aunque comenzó a aumentar de nivel pocas semanas después hasta superar los 300 hectómetros cúbicos en primavera. Al igual que Retortillo, el nivel ha ido en descenso coincidiendo con la época estival y ha comenzado de nuevo su recuperación a comienzos de noviembre, aunque en la última semana ha bajado unos siete hectómetros cúbicos.
Con estos datos, los embalses que abastecen a Écija y comarca finalizan el año con los mejores datos de los últimos años.


