Los agentes de la Policía Nacional, así como de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, están al servicio de la ciudadanía prácticamente en cualquier momento, independientemente de que estén en horario de trabajo o no. Un ejemplo de ellos es el caso de la agente de la Policía Nacional de Écija, Maite Arroyo, quien a comienzo de mes, cuando se encontraba almorzando en un establecimiento de la ciudad junto a su pareja, y fuera de servicio, intervino para salvar la vida de un hombre que se estaba atragantando.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de diciembre en un bar de la localidad. En este lugar se encontraban Maite y su pareja cuando en la mesas de al lado, según cuenta la propia agente de la Policía Nacional «uno de los hombres que allí se encontraba empezó a hacer señales como de que se estaba atragantando». Los compañeros de este hombre intervinieron intentando auxiliarlo, pero sin éxito. En este momento es cuando actúa Maite «le practiqué la maniobra de Heimlich, y conseguí que expulsara el trozo de alimento que tenía obstruidas las vías respiratorias».
Maniobra de Heimlich
La maniobra de Heimlich, es una técnica de primeros auxilios vital para salvar a alguien que se está ahogando por obstrucción de las vías respiratorias con comida u otro objeto. Consiste en colocarse detrás de la personas que está sufriendo el atragantamiento, rodearlo con los brazos con el puño cerrado justo encima del ombligo y aplicar presión en el abdomen hacia adentro y hacia arriba hasta que expulse aquello que le impide respirar.
Maite, como agente de la Policía Nacional, conoce esta y otras técnicas que se pueden aplicar en caso de tener que auxiliar a una persona, y piensa, que todo el mundo debería saber aplicarlas «nadie sabía como reaccionar, nadie sabía como atender a esta persona y yo creo que todo el mundo debería de saber técnicas de primeros auxilios».
Afortunadamente Maite consiguió que el hombre pudiese expulsar el trozo de comida que le obstruía las vías respiratorias y con ello salvó su vida.
Otros casos
Son varios los casos ocurridos en Écija, donde se ha conseguido sal car las vida de otras personas practicando técnicas de primeros auxilios. Este mismo año, un vigilante de seguridad salvaba la vida de un bebé en el Centro Comercial, y el verano de 2024, mientras estaba de vacaciones, un Policía Local de Écija salvó la vida de un joven en Benalmádena.


