La construcción de una planta de biogás en el término municipal de Écija, ha llevado al ayuntamiento de la localidad a presentar alegaciones al proyecto siguiendo los pasos anunciados por otros municipios de la zona y atendiendo a una petición ciudadana que se ha mostrado reacia, según su valoración, por las consecuencias medioambientales que puede suponer una instalación de este tipo.
Lo ha anunciado el propio Ayuntamiento de Écija en una nota de prensa en la se detalla que las alegaciones ya se han presentado «las alegaciones se han presentado hace unas horas», señala el portavoz municipal, Carlos Onetti.
Esta postura se ha adoptado después de la reunión mantenida entre la alcaldesa de Écija, Silvia Heredia y la Coordinadora Medioambiental (COMA), en la que le trasladaban su inquietud con respeto al proyecto de construcción de la planta de biogás en el término municipal de Écija, en los límites con la provincia de Córdoba y cercana a las poblaciones de Fuente Carretero y Fuente Palmera.
Según el comunicado, después de estudiar la posibilidades legales «el equipo de gobierno de Écija ha tomado la iniciativa y se ha puesto en contacto con los ayuntamientos, tanto de Fuente Carretera como de Fuente Palmera, para transmitirles la intención de presentar alegaciones».
«No podemos incurrir en un delito»
El portavoz municipal reconoce que entre los motivos para presentar alegaciones a la planta de biogás está la petición ciudadana «este grupo ciudadano nos ha pedido que intervengamos, por ello hemos presentado estas alegaciones», pero recuerda al mismo tiempo que, independientemente de la posición que tenga o plantee el ayuntamiento «si el proyecto cumple todo los parámetros y todos los parabienes que exige la Administración, el ayuntamiento no tendrá más que remedio que autorizarla, porque no podemos prevaricar, no podemos incurrir en un delito».
En la misma línea se expresaba la alcaldesa «nos ponemos del lado de los vecinos, y así se lo he transmitido a ambos alcaldes -de Fuente Carretero y Fuente Palmera-, pero hay que entender que si no nos aceptan las alegaciones tendremos que gestionar los permisos».
Esto no supone, según Onetti, que en el caso de que el proyecto siga adelante, el ayuntamiento estará «vigilante para que cumplan tanto las medidas medioambientales que le les exige, como al normativo con respecto al transporte hacia la planta y, por supuesto, que sea siempre lo más restrictiva posible» para la tranquilidad de los ciudadanos, en especial los de las poblaciones cordobesas cercanas.


