La Asociación Amigos de Écija, ha hecho entrega de los Premios en Defensa del Patrimonio Histórico Artístico en su décima edición. Estos premios reconocen y reivindicar la conservación y recuperación del patrimonio ecijano, con una distinción en forma de pequeña losa en la que aparece un símbolo de la ciudad como es el sol y cuya aceptación por los premiados incluye el compromiso de colocar dicha losa, en las fachadas de los edificios premiados.
La Asociación Amigos de Écija, ha entregado siete premios y dos menciones, precisamente estas dos menciones a la “Arquitectura contemporánea” que han sido concedidas al Centro Comercial N-IV y al Edificio Cerro, en la antigua calle Cerro de la Pólvora, han sido fruto -tal y como destacaba el presidente de la asociación Vicente Marón- de polémica entre distintos sectores, algo a lo que Manzón ha querido dedicar unos párrafos de su discurso en el que destacaba que “los Premios Amigos de Écija se conceden exclusivamente a la conservación y difusión del patrimonio y a la potenciación del diseño arquitectónico; así que nadie quiera ser visionario y mirar más allá de donde hay que mirar” “El miedo a dar este paso, el temor a la novedad, nos puede condenar definitivamente a la ñoñería visible desde hace más de una década en algunos espacios públicos de la localidad”.
Pero Vicente Mazón no solo ha querido salir al paso sobre las decisiones de la asociación a la hora de otorgar reconocimientos, sino que también ha aprovechado la ocasión para expresar la opinión de Amigos de Écija sobre las obras que se están realizando en la Iglesia de San Francisco, sobre las cuales ha destacado que “nos parece un enorme acierto la recuperación del mirador” y subrayaba la palabra recuperación como respuesta a “aquellos que se escandalizan porque Amigos de Écija permanece callada ante esta actuación”, esta actuación es mejor que “la azoteita que permitía su visión y en la que sólo faltaban unas sábanas y unas toallas ondeando libres al viento constituían todo un homenaje a lo cutre”
Mazón también tenía palabras para criticar lo que denominaba como “atentados contra el patrimonio”, refiriéndose a las actuaciones realizadas en el Palacio de Bobadilla, en c/ Zayas; el Palacio de Quintana o la dejadez en la que se encuentra el Palacio de Peñaflor.
Además de las menciones la asociación ha hecho entrega de siete premios, que han reconocido el trabajo de dos edificios plurifamiliares, dos viviendas unifamiliares, dos edificios inventariados de uso propio y un edificio inventariado de uso público, también se homenajeo a Alberto Fernández Rodriguez “El Bomba”, como artesano ecijano.
Al acto, además de los representantes de las construcciones premiadas, han asistido el delegado provincial de Turismo, Comercio y Deporte, Francisco Obregón y el Alcalde de la ciudad, Juan Wic, así como otros representantes políticos y de distintas instituciones y asociaciones de Écija.


