Una petición unificada por parte de todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento de Écija, en la que se le pide al empresa Tanatorio de Écija, desista de su proyecto de construcción de un horno crematorio en sus instalaciones, ha servido para que las cuatro personas que desde el lunes se encontraban en huelga de hambre a las puertas del Consistorio, hayan abandonado su protesta. Esto se ha conseguido gracias al acuerdo que se ha alcanzado entre representantes políticos y los de la empresas, los cuales se comprometen ha estudiar la propuesta y a dar una respuesta en un plazo no superior a ocho días. Esto ha sido suficiente para los vecinos, que han recogido sus pertenencias y han abandonado la puerta del Ayuntamiento y con ello la huelga de hambre.
En la reunión, la cual duro aproximadamente una hora, representantes políticos y de la empresa alcanzaron el acuerdo de darse un plazo de ocho días, en los que la empresa Tanatorio de Écija, estudiara la posibilidad de cambio de ubicación del crematorio, una nueva ubicación “que deben proponer los políticos de la corporación”, tal y como destacaba José Vicente Aparicio, consejero de la empresa, quien aseguró que están “abiertos al diálogo”. Por su parte, desde el sector político, el Alcalde de la ciudad, Juan Wic, fue el encargado de resumir los compromisos alcanzados en la reunión “Hemos quedado en que la empresa contestará dentro de algo más de una semana a si está dispuesta a negociar una reubicación del crematorio”. De este modo la pelota esta en el tejado de la empresa Tanatorio de Écija, pero en el que caso de negarse al cambio de ubicación, esta, la pelota, estará de nuevo en el tejado de político, ya que la empresa cuenta con todos los informes y licencias para poder abrir su nuevo servicio en las instalaciones que se inauguraron el pasado mes de junio.
Por parte de los vecinos, la presidenta de la Asociación “Huertas del Valle”, Carmen Arroyo, destacaba al final de la reunión que “por primera vez todos los partidos políticos de la ciudad se han puesto de acuerdo”, gesto que ha creado un sentimiento de esperanza entre los vecinos y con el que ven más cerca una solución a su problema.
Tras conocerse la noticia, los cuatro vecinos que han mantenido la protesta se han dirigido al hospital de la ciudad para someterse a una revisión ya que alguno de ellos ya presentaba síntomas de desnutrición.


