“Tipografía”

Justicia corporativa¡Chapeau por nuestra Corporación! (y perdonen el galicismo, pero es que la traducción al andaluz sería algo así como: “¡Olé los huevos de nuestros concejales!”… y no me veas cómo se me iba a poner mi Amiga Silvia, que es la artífice principal del invento)

Después de cuatro años entre rifirrafes de cuentas, cuentos y cuentistas, finalizó la Legislatura con un Pleno en el que los grupos municipales aprobaron, por unanimidad, dos acuerdos de pura justicia: los nombramientos de Paco Acedo y de Sergio García-Dils, como Hijo Predilecto e Hijo Adoptivo de Écija, respectivamente. Acuerdos estos que, no sólo les hace justicia a ellos, sino a todos nosotros y, de paso, a la Lógica de esa Razón a la que tanto me empeño en defender.

Con estos nombramientos, además, Paco y Sergio se hermanan entre sí, gracias a sus méritos y a sus aportaciones a los ecijanos. Aquel, desterrando las dolencias del miedo y la enfermedad; éste, desenterrando un Pasado tan injustamente olvidado y tan desgraciadamente desconocido. Sergio, trabajando por nuestro Patrimonio Común; Paco, afanándose porque los ecijanos tengamos mejor perspectiva de vida, más calidad en la atención sanitaria. Paco Acedo, desde Osuna, después de haber entregado en Écija un montón de días y de esfuerzos, atendiendo a los más desfavorecidos e impulsando la creación de la Hermandad de Jesús Sin Soga; Sergio García-Dils, en Écija, después de venirse desde la Universidad de Moscú, renunciando, posiblemente –dada su capacidad y su trayectoria-, a muchas otras posibilidades de mayor rango académico y económico.

Creo que hoy estamos de enhorabuena los ecijanos –de cuna o de adopción-, no sólo porque se reconoce la labor de dos personas que tanto -y tan bien- han trabajado por todos nosotros, sino porque, habiendo sido el último Pleno Municipal de esta Legislatura –en el que hubo tanto rifirrafe durante cuatro años-, todos nuestros munícipes se pusieron de acuerdo para que, una vez más, prevaleciera la Razón sobre cualquier otro tipo de interés ajeno. Es decir: nuestros representantes supieron finalizar la Legislatura, sirviendo a la Justicia.

Enhorabuena por eso...