“Tipografía”

Francisco Fernández-Pro: Letras breves... La investidura y las mayorías

Creo que esta vez no tiene razón ni el PP, ni el PSOE. Lo siento por los dos, pero la lógica es fundamental para conocer razones y, si aplicamos la lógica, los dos se resbalan que da gusto.

Dice el PP que lo justo es que en los Ayuntamientos gobierne siempre la lista más votada… y se equivoca. Al menos, yo pienso que lo justo es que gobierne la mayoría del Pueblo, independientemente de las siglas que han votado. No es cuestión de listas, sino de voluntades; y está claro que si dos o más listas distintas se ponen de acuerdo para desarrollar un programa común –unos proyectos al servicio de los ciudadanos-, esta unión, no sólo es legítima, sino que puede ser positiva.

Distinto es que se busquen mayorías artificiales con el único interés de ostentar el poder o beneficiarse de cualquier forma de su influencia, aprovechando los votos de los ciudadanos; o, lo que es aún peor (algo que nos ha pasado a los ecijanos más de una vez) que, vistos los resultados, se rebañe el voto individual de algún tránsfuga indecente de esos que, en nuestro Ayuntamiento denominaron, eufemísticamente, “miembros no adscritos” y a los que yo siempre califiqué de chaqueteros zampabollos y violadores de urnas.

Pero el PSOE comete el mismo error que el PP y, además, le suma el de la contradicción. Si no está dispuesto –con toda la razón- a firmar con el PP un acuerdo para que gobiernen las listas más votadas, porque eso no significa siempre la mayoría popular, tampoco puede ignorar esa mayoría cuando los que salieron votados deciden, unánimemente, que no es el PSOE quien debe seguir gobernando nuestra tierra. Susana Díaz no puede cabrearse con los demás, hasta el punto de aseverar que ir contra su investidura es ir contra Andalucía o contra la voluntad de la mayoría de los andaluces.

El PSOE deberían hacerse mirar la ceguera: una cosa es el número de andaluces que los han votado (formada, tanto por los verdaderos socialistas de buena voluntad -que no se comen una rosca, pero que votan PSOE porque lo son de toda la vida-, como por la legión de agradecidos militantes, sindicalistas, enchufados, beneficiarios de los chanchullos y familiares adeptos al Régimen) y que, si nos fijamos en los datos, realmente, lo que constituyen es una mayoría relativa del 36’7 % sobre el 69 % de los andaluces que votaron.

Por tanto, Susana Díaz debería considerar que el porcentaje de andaluces que, posiblemente, no la quieren de Presidente, es del 54,3 % de los que se acercaron a las urnas, más el 31 % del total del censo que, por hastío, ni siquiera quiso votar.

Haciendo la cuenta de la vieja, significa que, de cada 100 andaluces, aproximadamente 70 no la han votado para Presidente; eso sí que es una mayoría absolutísima y que, no debe dar lugar a engaños: corresponde a la de tantísimos andaluces que ya estamos hasta las pelotas de treinta y tres años de caciquismo.

 

 

Francisco Fernández-Pro

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