“Tipografía”
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.-En el año 1911, en que se efectuó una nueva demarcación parroquial en Écija, los límites habían quedados perfectamente marcados al extinguirse las parroquias de San Juan, que se integra en la de San Gil y la de Santa Bárbara, que pasa a depender de la de Santa María.

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La demarcación parroquial fue firmada por el Cardenal Arzobispo por Decreto de fecha 29 de noviembre de 1909 y publicada, como las cosas de Palacio van despacio, en el Boletín Oficial del Arzobispo de Sevilla el 14 de octubre de 1911. En dicho Decreto se expone que oído el parecer del arcipreste, párrocos y ecónomos y otras personas “se ha considerado conveniente para el mejor y más fácil servicio de las parroquias y para atender a las necesidades espirituales de los fieles, promoviendo a la vez el culto divino con el esplendor y decoro que corresponde fijar y demarcar definitivamente los límites de las respectivas feligresías.” Como consecuencia de ello Écija pasa a tener, de seis a cuatro parroquias, es decir, la de Santa Cruz, San Gil, Santa María y Santiago.

La construcción de las nuevas barriadas en la ciudad, en concreto la de Beato Francisco de Díaz, (hoy San Francisco de Écija) y conocida popularmente por “Pinichi” originó “un problema de límites” entre las parroquias de Santiago y la de Santa María. Y de “problema de límites” y no de “conflictos” entre ambas collaciones como lo califica el párroco de Santa María en un escrito dirigido al Arzobispado.

Desde el referido año 1911 la margen izquierda de la antigua carretera de Sevilla a Madrid, estaba adscrita a la Santa María, a excepción de una pequeña franja de terreno comprendido entre la carretera y el camino llamado de “La Coja”.

La construcción de las “casitas de Pinichi” provocó “diferencias” parroquiales.Como consecuencia de la edificación de la barriada Beato Francisco Díaz, parte de la referida barriada quedó en la antigua estación de ferrocarril “Pinichi” y parte, unas 50 casas, quedaron emplazadas en el lado izquierdo de dicho camino de la “Coja”, lugar donde se emplaza la collación de Santa María. La propuesta del párroco de Santa María era que unas cincuenta viviendas estaban perfectamente delimitadas y la razón que se aduce es “ser difícil su separación de las demás, pues precisamente el antiguo camino de la “Coja” es hoy la Plaza principal de dicha nueva barriada, pudiéndose tratarse, sin lugar a duda, una perfecta línea divisoria” (Archivo Parroquial de Sta. María, legajo 107, oficio de fecha 21 de noviembre de 1964).

Este “problema” entre las dos parroquias queda definitivamente zanjado en el año 1967 por un Decreto del Arzobispado de fecha 19 de julio de 1967, y publicado en el Boletín Oficial Eclesiástico del Arzobispado de Sevilla, (página 438) y por el cual se erige la Parroquia de Nuestra señora del Carmen, desmembrada de las de Santa María, Santa Cruz y Santiago, y se asigna a dicha parroquia íntegramente la popular barriada de “Pinichi”. Para regir esta parroquia se nombra a don José Rejo Macías, precisamente coadjutor de Santa María

Pero con la nueva parroquia no terminan conflictos de límites parroquiales, pues si bien la Plaza de Toros se integró en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, el párroco de Santiago reclamó y consiguió para su collación el “coso de Pinichi”. Como se sabe la Plaza de Toros tiene una pequeña capilla y al párroco le correspondía su uso, pero también era cierto que por ese motivo tenía derecho a tres entradas de oficio. Una para el párroco, la segunda para el sacristán y la tercera para el monaguillo que había que recogerlas en un sobre en la ventanilla oficial. ¿Fueron estas, las entradas, el origen de este nuevo problema de límites parroquiales?

No tenemos noticias de más problemas entre parroquias. No obstante, los archivos están ahí y cada día nos deparan nuevas e interesantes curiosidades de la historia de nuestra ciudad.

Juan Méndez Varo.
Ex monaguillo de la Iglesia de Santiago

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