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Cronistas e investigadores afirman que Écija fue evangelizada por el mismo San Pablo. La antigua Astigi, la Écija de hoy, rivalizó con Tarragona en sus recuerdos paulinos. Tenemos que reseñar que San Pablo, Patrón de Écija. La festividad de nuestro patrón esta un tanto oscurecida y no cuenta en la actualidad con hermandad propia pese a tener aprobadas sus Reglas por el Arzobispado de Sevilla, con fecha 29 de enero de 1913. La primera junta directiva de la “Hermandad de San Pablo, Apóstol por la Conversión de los pecadores”, estaba constituida por los siguientes señores: hermano mayor, José Fernández de Córdoba y Castrillo, secretario-administrador Federico Fernández de Bobadilla y González de Aguilar, y consejeros Andrés Fernández de Valderrama y Parejo y Fernando González de Aguilar y Núñez de Villavicencio.

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Según las reglas en su artículo 2º, se dice que “podrán pertenecer a ella todos los fieles cristianos de uno y otro sexo que hayan hecho su primera comunión y vivan cristianamente”. En el capítulo II. En el apartado de Obligaciones de los hermanos se recoge  que los hermanos deben “trabajar con todo celo por la conversión de los pecadores, promoviendo principalmente la santificación de las fiestas, la comunión Pascual y la enseñanza del catecismo; y en sus oraciones, misas y comuniones pedir de una manera particular por estas dichas intenciones”.    Cada año el día veinticinco de enero, en que celebra la Santa Madre Iglesia la Conversión del señor San Pablo, los hermanos debían comulgar en la misa solemne en la iglesia de Santa Bárbara ante la imagen y asistir en dicho día con la mayor devoción a la procesión que hace la ciudad para trasladar la imagen y reliquia de Santo Patrón a la Iglesia de Santo Domingo y asistir también a la Misa solemne en cumplimiento del voto hecho por la ciudad en 1436. También se establecía como obligaciones de los hermanos ”contribuir cada año con una peseta a los gastos de la hermandad”.

Día festivo para la ciudad fue el 25 de enero de 1963, con la celebración de los actos conmemorativos del XIX centenario de la llegada a España de San Pablo. La ciudad se engalanó especialmente con dicho motivo. Se iniciaron los actos en la Iglesia de Santa Bárbara, con la asistencia del obispo auxiliar monseñor José María Cirarda. En esta ceremonia se procedió a bendecir el nuevo "paso" del Patrón, ofrenda del municipio astigitano.

A continuación se organizó la tradicional procesión con la asistencia de autoridades civiles y militares, y la del obispo auxiliar, acompañado del clero secular y regular. Figuraban también representaciones de Hermandades de Gloria y Penitencia y la Policía Municipal que presentaba uniformes de gran gala. La procesión partió de la Iglesia de Santa Bárbara para tomar la Plaza de España, Más y Prat, Santa Cruz y Almonas, hasta llegar al Convento de San Pablo y Santo Domingo. El templo se encontraba bellamente exornado teniendo lugar el solemne medio pontifical interpretándose la misa a cuatro voces mixtas, que fue dirigida por el coadjutor de la Parroquia de Santiago, Ramón González Montaño. Celebró la misa solemne, Fernando Torralba y García Soria; subdiácono de honor, Francisco Begines, párroco de San Gil; de presbítero. Rogelio Rodríguez Naranjo; asistente al trono, Rafael Rodríguez Remesal, y comentador y organizador de los actos, el párroco de la Iglesia de Santa María, Esteban Santos Peña.

Al terminar el Evangelio, el obispo se dirigió a los fieles glosando al Santo Patrón, en la conmemoración del XIX centenario de la venida a España, y de su estancia en Tarragona y Écija. Seguidamente se dio lectura al documento en el que se acredita y relata el milagro del Santo Apóstol. Después de terminado el solemne medio pontifical, nuevamente se organizó la comitiva, que en rogativa recorrió las calles de la ciudad, para regresar al Templo de Santa Bárbara.

Fuente: MÉNDEZ VARO, Juan. Memoria de una Década 1960-1969. OSTOS Y OSTOS, Manuel.   San Pablo Apóstol y la ciudad de Écija (tercera reedición 1984)