“Tipografía”

Tras el descenso del Leganés el pasado curso, ahora le toca a él y a otros pesos pesados del equipo intentar devolver al conjunto pepinero a la máxima división del fútbol español una campaña después.

Rubén Pérez, futbolista ecijano, afronta a sus 31 años la experiencia de jugar por primera vez en su carrera en LaLiga SmartBank. Lo hará con el Leganés, club al que pertenece desde el 2016 y en el que se ha ido ganando un puesto de lujo en el vestuario hasta convertirse en uno de los capitanes.

Tras el descenso del curso pasado, el cuadro pepinero intentará recomponer su situación y volver cuanto antes a una Liga Santander en la que ha permanecido cuatro campañas, precisamente las que el futbolista más destacado en las noticias deportivas de Écija ha estado en el club.

Lo bueno es que el proyecto es similar al del final del curso pasado, en el que el cuadro madrileño rozó la proeza de la salvación en la última jornada, después de una remontada que hubiera sido histórica.

Equipo como para creer en el ascenso y disputar la Copa

Ahora con José Martí al mando, en el Lega se cree que el ascenso es más que posible por la gran cantidad de jugadores que han conseguido mantener. Aquí es importante detenerse en gente como Unai Bustinza, Roberto Rosales, Rodrigo Tarín, Kenneth Omeruo, Dimitrios Siovas, Javier Eraso, Sabin Merino o José Arnaiz, jugadores que ya de por sí solían rendir bien en Primera División y que por lo tanto en Segunda División deberían de destacar con la nueva elástica del club de la marca Joma.

Por eso, tampoco es descartable ni mucho menos en la entidad pepinera que el equipo pueda estar inmerso en la otra competición que le toca disputar, la Copa del Rey, en la que en los últimos años había tenido papeles muy relevantes, con aquella histórica eliminación al Real Madrid de hace un par de cursos.

Aunque, siendo un equipo de LaLiga SmartBank, en su caso no parece que vaya a tener opciones reales de disputar un título que todavía debe de jugarse la final de la campaña pasada. Ni Real Madrid, ni FC Barcelona, ni el Atlético de Madrid estuvieron entonces a la altura, por lo que se espera que en esta edición vuelvan a ser los dominadores y den un paso al frente materializando unos pronósticos que les ven ganando el trofeo según las apuestas de la Copa del Rey, donde se paga a 15 de septiembre del 2020 en Betway Sports a 3,00, a 3,75 y a 6,00, respectivamente, sus coronaciones como campeones. Pero el nuevo formato de eliminatorias a partido único parece abrir un poco más la lucha y ahí aparecen otros equipos como el Athletic Club de Bilbao míticos en la competición, con opciones de llevársela.

Un jugador que comenzó en la Escuela Municipal de Fútbol de Écija

En el capítulo individual, la primera consigna con la que Rubén Pérez aterriza en Segunda es con la de encontrar una regularidad que le haga ser un jugador importante en los esquemas de su nuevo entrenador y así incluso revalorizar su precio de mercado en la web de Transfermarkt, portal experto en cifrar del escalafón económico de los futbolistas profesionales.

Esta será su primera experiencia en esta división, ya que siempre ha estado en clubs importantes, como el Granada, el Torino, el Elche, el Real Betis Balompié, el Getafe o el Atlético de Madrid. Aunque, no hay que olvidarse que su trayectoria futbolística comenzó en la Escuela Municipal de Fútbol de Écija, ciudad donde el principal equipo, el Écija Balompié, pasa por problemas.

La que fuera la primera casa de Rubén está buscando la manera de continuar en el fútbol profesional, pero parece que ni la nueva entrada de propietarios hace un año han cambiado del todo las cosas como deberían, lo que no deja de ser una triste noticia para el deporte de la localidad sevillana, que al menos tiene a su jugador estrella como referencia para seguir disfrutando de este.

Con esa doble responsabilidad, por lo tanto, es con la que el centrocampista andaluz afronta una temporada 2020-2021 en la que espera alcanzar los objetivos marcados por el Leganés en forma de ascenso y así regresar cuanto antes a una Liga Santander de la que ni el cuadro pepinero ni Rubén Pérez debieron salir nunca.

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