Torre primillar en la finca "La Tejadilla"

“Tipografía”

Posiblemente es uno de los primeros centros de cría o “torre primillar” de cernícalo primilla en el que se aplica la técnica hacking en Andalucía y se encuentra en una finca del término municipal de Écija.

Se trata de un proyecto para la recuperación del cernícalo primilla en el que se cuenta con la colaboración del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona (GREFA) y el propietario de la finca “La Tejadilla”, lugar donde se ha levantado esta construcción.

No es la primera torre de este tipo que se construye en Andalucía, pero posiblemente sea una de las primeras en las que se aplica la técnica hacking, que consiste en nidos artificiales donde se dejan los pollos y se les alimenta sin ser vistos.

La población de cernícalo primilla está experimentando un descenso considerable, según señalan desde GRESA, como consecuencia de algunos elementos como las nuevas técnicas de agricultura “la intensificación, la brutal intensificación crean hábitat desérticos para la fauna y por supuesto para la flora”, algo que ocurre principalmente en esta zona en los cultivos intensivos de olivar “esto es una cadena, cuando fallan algunos elementos, que en determinados cultivos intensivos fallan muchos elementos, la biodiversidad desaparece”, como apuntaba Ernesto Álvarez Xuxto, presidente de GRESA.

La torre que se ha construido en el término de Écija se sitúa en una finca en la que se desarrolla un proyecto de agroecología “el objetivo es compatibilizar la agricultura con la conservación del medio ambiente”,  según señalaba Miguel Ángel Gómez, propietario de la finca, quien cree en la compatibilización de la agricultura con la mejora de la biodiversidad.

Torre primillar de Écija

La construcción que se ha levantado ex profeso para la cría del cernícalo primilla. En ella se han depositado los primeros 30 pollos que se han criado en cautividad en el centro de cría del GRESA en la localidad madrileña de Majadahonda.

El objetivo es que estos pollos se desarrollen y creen su propio hábitat en la zona, donde se espera que vuelvan para nidificar tras su migración a África.

La torre primillar de “La Tejadilla” tiene capacidad para 60 nidos y además de los pollos criados en cautividad, la construcción cumple un doble objetivo, acoger aquellos ejemplares que distintos motivos caen de sus nidos naturales que normalmente se encuentran en edificios históricos, torres o cortijos.

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