“Tipografía”

El pabellón cubierto del Valle llevara el nombre del primer alcalde socialista de Écija, Fernando Martínez.-El pabellón cubierto del Polideportivo del Valle llevará el nombre del que fuera alcalde socialista Fernando Martínez Ramos, tal y como aprobaba por unanimidad el pleno de la corporación municipal del mes de marzo, donde también se tomo la decisión de concederle el título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Écija a título póstumo.

Fernando Martínez Ramos, fue el primer Alcalde socialista de Écija entre 1987 a 1995, y su nombre será el que identifique al pabellón polideportivo del Pabellón cubierto del Polideportivo del Valle, que pasará a llamarse con el nombre de “Pabellón Alcalde Fernando Martínez Ramos”.

Esta propuesta fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos en el último Pleno celebrado en el Ayuntamiento de Écija, donde además se aprobó el inicio del procedimiento previsto en el Reglamento de Honores para la concesión de título de Hijo Adoptivo de Écija al fallecido ex alcalde.

Martínez Ramos nació en Fuente de Cantos en el año 1936. Llegó a Écija con solo once años de edad. Los que le conocieron le definen como un hombre solidario, trabajador, honesto, un hombre brillante e inteligente.

Su compañera de corporación desde 1991 hasta 1995, Teresa Infante, destacó de él que Martínez fue un hombre “culto y formado, pero no porque le fuese fácil acceder a la cultura o la educación, privilegio entonces de unos cuantos; era culto porque su curiosidad innata y su afán por aprender, le llevaban a leer cuanto caía en sus manos, a realizar cuantos cursos estaban a su alcance”.

En 1987, con 51 años, fue elegido alcalde, cargo para el que fue reelegido en 1991.

Su ejemplo como alcalde al servicio del pueblo esos dos mandatos, su ejemplo como ciudadano durante todos esos años y durante muchos más, durante los más de 53 que vivió en esta ciudad de los 64 que contaba cuando, inesperada y muy prematuramente murió, le hacen, a juicio del Pleno del Ayuntamiento de Écija, merecedor del honor que se propone.

El título de Hijo Adoptivo o Predilecto, la más alta distinción que otorga esta ciudad, se reserva a quienes desde la sencillez, la humildad y la capacidad de sacrificio por los demás, llegan a ser ilustres, sin proponérselo.