Desde que en 2015 se marcharan de Écija las últimas integrantes de la orden de las Carmelitas Descalzas, el que fue el primer edificio de la ciudad astigitana declarado monumento nacional permanece cerrado e incumpliendo la ley, que determina que todo bien de interés cultural debe contar con un régimen de visitas públicas y gratuitas todos los meses. Ante esta situación, la asociación Amigos de Écija ha presentado un escrito en el Ayuntamiento solicitando que se adopten “medidas urgentes para garantizar la apertura pública y la conservación” del edificio.
El escrito fue presentado el pasado viernes 22 de mayo y, horas más tarde, durante el acto institucional de nombramiento de Juan Méndez Varo como Hijo Predilecto de la Ciudad de Écija, lo anunció públicamente el presidente de la asociación, Eugenio Benjumea, en su intervención. De esta manera recogía una reivindicación que Amigos de Écija viene realizando, principalmente a través de Juan Méndez, sobre la apertura del edificio y la protección de sus bienes muebles desde su cierre.
Ley
Según la Ley 4/2026, de 24 de marzo, de Patrimonio Cultural de Andalucía —y la anterior de 2007—, “las personas propietarias, poseedoras, arrendatarias y, en general, titulares de derechos sobre bienes de interés cultural específicamente declarados permitirán su visita pública gratuita un número mínimo de cuatro días al mes, durante al menos cuatro horas al día”. Asimismo, añade que “la información sobre los días y horas en los que se permitirá la visita pública gratuita, así como sus modificaciones, deberá ser notificada mediante declaración responsable a la Consejería competente en materia de patrimonio cultural, constando de forma accesible y pública en un lugar adecuado del bien”.
En esta ley se basa la reclamación de Amigos de Écija, recurriendo en primer lugar al Ayuntamiento de Écija, como administración más cercana, con el objetivo de que adopte las medidas necesarias e interceda ante una administración superior para solicitar a la propiedad la apertura del edificio.
Otras vías
La presentación del escrito es la primera de las medidas adoptadas por la asociación, aunque no descarta recurrir a otras. “Queremos dar un tiempo prudencial antes de iniciar aquellas acciones en las que la asociación puede tener cierta competencia, como elevar una denuncia ante el Defensor del Pueblo Andaluz por esta situación de vulneración o incumplimiento sistemático de la ley”, según avanza el presidente de la asociación, quien tampoco cierra la puerta a solicitar la inclusión del inmueble en la Lista Roja del Patrimonio de la asociación Hispania Nostra, en la que aún se encuentran el Real Monasterio de Santa Inés del Valle y las torres de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, “Las Gemelas”.
El escrito
El escrito presentado por Amigos de Écija reclama transparencia institucional sobre la situación administrativa del inmueble, además de exigir el cumplimiento de la ley.
Al mismo tiempo, la asociación alerta sobre la falta de información acerca del estado de conservación en el que se encuentra el inmueble, así como sobre el traslado de bienes artísticos y patrimoniales “sin inventarios completos ni suficientes medidas de control”.
También pregunta por un estudio de viabilidad sobre el uso del inmueble, que estaba sujeto a una subvención de la Diputación de Sevilla. Sobre dicho estudio, la asociación solicita información acerca de si finalmente se realizó y pide una copia del mismo.
Propuestas
El documento también incluye una serie de propuestas para abrir el convento al público y darle un uso continuado.
Entre estas propuestas, además de la creación de un calendario estable de visitas públicas, la asociación plantea la organización de visitas guiadas reguladas, jornadas periódicas de puertas abiertas, la integración del convento en rutas culturales y turísticas, programas educativos y de divulgación, así como la firma de un convenio entre administraciones, la propiedad y entidades culturales. También propone llevar a cabo un estudio de usos culturales compatibles para determinadas dependencias y la búsqueda de subvenciones públicas para financiar la conservación y apertura del inmueble. “Nosotros no solamente queremos meter el dedo en el ojo; lo que pretendemos es ser una parte más de una posible solución”.
La asociación tampoco descarta la posibilidad de establecer un sistema de entrada de pago para visitar el edificio y que ello permita sufragar su mantenimiento, aunque tendría que ser compatible con las visitas públicas y gratuitas que establece la ley.
Palacio de los Palma / convento de San José
Cuando Amigos de Écija reclama la apertura del edificio, no se limita únicamente a la iglesia de San José; la petición se extiende al inmueble en su conjunto, ya que se trata de una de las joyas arquitectónicas más desconocidas de la ciudad. “Nosotros entendemos que la apertura de la pequeña iglesia de San José no es suficiente. Entendemos que en algún momento habrá que plantear la posibilidad de acceder y visitar la parte más antigua del edificio, que es aquella que conserva la yesería mudéjar, artesonados, etc.”, señala Benjumea.
El presidente de la asociación se refiere a los orígenes del edificio, que antes de ser convento fue un palacio, concretamente el Palacio de los Condes de Palma. Se trata de un inmueble del siglo XIV, aunque algunas referencias sitúan su origen en una fecha anterior. Es de estilo mudéjar y conserva yeserías, artesonados y otros elementos de gran valor patrimonial.
Por sus instalaciones han pasado varios reyes a lo largo de la historia, entre ellos Felipe IV y Alfonso XIII. En el siglo XIX, una intervención impulsada a nivel nacional por Antonio Cánovas del Castillo salvó al edificio del grave deterioro que sufría. La declaración como monumento nacional llegó en 1931, convirtiéndose en el primero de Écija en obtener dicha distinción. En la actualidad cuenta con la máxima protección patrimonial como Bien de Interés Cultural.


