Aunque el tango de Carlos Gardel asegura que «veinte años no es nada», lo cierto es que en ese periodo de tiempo un club ecijano ha podido enseñar a cientos de jóvenes, cómo se practica un deporte, les ha enseñado valores y buenas prácticas, incluso en el marco de la competición donde a veces, desgraciadamente, prevalece la victoria por encima de la deportividad. Durante los últimos 20 años, Écija ha tenido la oportunidad de aprender, practicar y disfrutar del baloncesto, y esto ha sido gracias al Écija Basket.
El club naranja cumple dos décadas, y con este motivo ha preparado una serie de actividades entre la que destaca la que consigue reunir cada año a familiares y amigos para la presentación de todos los equipos, pero este año con el añadido del 20 aniversario.
El acto se llevó a cabo el pasado 15 de mayo en el pabellón de deportes María del Carmen Ruiz Cano, contando con la presencia de jugadores, entrenadores, familiares, aficionados y representantes institucionales para compartir una jornada de celebración donde hubo tiempo para los homenajes.
La familia Cívico ha tenido un papel fundamental en la implantación del baloncesto en la ciudad, y varios de sus miembros fueron homenajeados, como Alfonso Cívico «a su trayectoria, compromiso y dedicación al club a lo largo de estos 20 años». También hubo reconocimiento para los hermanos Joaquín Antonio y Manolo Cívico «por su incansable labor, implicación y apoyo al crecimiento del club».
Como cualquier celebración que se precie, hubo fiesta, sorpresas y regalos, además del agradecimiento a los patrocinadores, colaboradores y el Ayuntamiento de Écija.


