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El planeta Tierra está en peligro. Y la vida en él también, para las futuras generaciones, pero también ya para las presentes. Es urgente pues que los seres humanos nos arremanguemos y limpiemos -y cuidemos- nuestra Casa común. Para ello hay múltiples formas de contribuir, colectivamente e individualmente. Y una de esas fórmulas, muy a nuestro alcance y fácil de hacer, es el reciclaje. Por ello, es tremendamente positiva la noticia de la campaña a favor del reciclaje en Écija puesta en marcha por el Écija Basket Club, la cual saludo.

Según informaba este martes EcijaWeb.com, el Écija Basket Club ha firmado un acuerdo con la entidad sin ánimo de lucro Ecovidrio para, entre otras cosas, y con la colaboración de la Mancomunidad de Municipios de Écija, realizar actividades de concienciación durante los partidos de baloncesto, visitas de los jugadores a barrios y colegios de Écija, o una campaña publicitaria. Deporte y protección del medioambiente de la mano en una bonita colaboración para hacer de nuestra Ciudad un espacio más limpio y saludable. Y es que estoy convencido de que Écija podrá ser un municipio potente en cuanto a nivel de reciclaje, cosa que hoy no es por desgracia.

De hecho, según los datos conocidos en la presentación del programa “Vidriocanasta”, Écija está muy por debajo de la media andaluza y nacional en cuanto a reciclaje de vidrio. Mientras que en la Ciudad del Sol reciclaríamos unos 3,3 kilos de vidrio por habitante y año, en Andalucía lo harían en 11,3 kilos por habitante y año, mientras que en toda España el dato asciende a 15,5 kilos. Esto quiere decir que por ejemplo, simplificando un poco, por cada botella de cristal que un ecijano/a echa al contenedor del vidrio, un andaluz cualquiera echaría tres y media; y si nos comparamos con otras regiones de España, por cada botella nuestra ellos echarían cinco. ¿Realmente se merece Écija estar a la cola en cuanto a reciclaje?

Y es que si los datos de reciclaje de vidrio son tan sumamente malos, no podemos esperar mucho más de los de reciclaje de plásticos, o de papel y cartón. Pero, ¿a qué puede deberse esta situación? ¿Cuáles pueden ser las causas de estos malos resultados? Conociéndolas podremos revertir dicha situación en el futuro. En mi opinión, tenemos que afrontar entre todos dos problemas:

- Se escucha mucho eso de “¡es que no hay contenedores!” O también que estos estarían muy lejos. Pues bien, según los datos conocidos este martes, a principios de año nuestra ciudad ha pasado de tener 61 contenedores de vidrio a tener más de 140. ¿Es un problema pues de ausencia de contenedores? Desde luego no, y todo es cuestión de cambiar los hábitos. De mis años de estudiante compartiendo piso en Córdoba, no recuerdo a ningún compañero de piso que, cuando le he pedido que recicláramos nuestros residuos mediante tres cubos y una bolsa para los cristales, me haya negado que esto no cuesta nada hacerlo y que el objetivo merece la pena.

- Está extendida la idea de que “los ciudadanos ya pagamos el reciclaje mediante los impuestos”. Esto no es cierto, pues precisamente mientras más reciclemos, menos tendríamos que pagar los ecijano/as por la tasa de reciclaje. Me explico: Todos sabemos que ya no se vierte la basura a depósitos en mitad del campo donde nuestros residuos se iban acumulando sin parar, como se hacía antiguamente; igualmente, sabemos que los residuos debidamente clasificados -los plásticos en los contenedores amarillos, el papel y el cartón en el azul, y el vidrio en el verde redondo- son directamente recogidos por empresas especializadas en el reciclaje para su tratamiento, sin coste extra para el ciudadano. El resto de residuos, los que van al contenedor de basura orgánica -el verde oscuro- tienen que ser transportados a Estepa, donde se hará un trabajo de separación de la basura orgánica del resto de residuos. Es por este trabajo por el que pagamos regularmente la tasa de reciclaje. ¿Qué significa esto? Que si recicláramos más, pagaríamos menos por dicha tasa, pues el coste de la separación de los residuos sería menor. No reciclando no es que dejemos de pagar, sino que pagamos más.

No hay excusas para no reciclar. Todos tenemos claro que es muy importante proteger el medioambiente, y que ante el problema del Cambio Climático debemos actuar; pues bien, empecemos por hacerlo en donde nos es más fácil, en nuestra vida diaria. Antes de debatir sobre si es necesario limitar las emisiones de CO2, sobre si es necesario sustituir la energía nuclear por energías limpias, o sobre si hay que buscar alternativas al petróleo, que también, actuemos en favor del medioambiente de la manera más sencilla que tenemos: reciclando. Y voy a animar desde aquí a hacerlo con un dato muy positivo, sobre el reciclaje de vidrio: Para producir botellas de cristal nuevas, se gasta mucha menos agua y se consume mucha menos electricidad y energía calorífica si esto se hace a partir de cristal reciclado. ¿Qué conseguimos con ello? Entre otras cosas, preservamos algo esencial para la vida, como es el agua -y evitamos una mayor desertización-, o ahorramos energía, la cual cada vez es más escasa y más cara de producir.

Salvador, 18/10/16

 

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