Manuel Sánchez Sevilla

“Tipografía”

El escritor sevillano, presidente de la Asociación Cultural Papel y Tinta, Manuel Sánchez- Sevilla falleció el pasado sábado, tras sufrir un infarto. A sus 43 años, el autor de libros como “Gaia Augusta”, “El enigma de las Seis Copas” o el más reciente “El tesoro del Alcázar”, ha compartido con los ecijanos en los últimos cuatro años su amor por las letras, primero como profesor del taller de narrativa municipal, después como presidente de la Asociación Cultural Papel y Tinta. Su auténtico nombre era José Manuel Sánchez Rodríguez y deja un vacío grande en todos los que tuvieron la oportunidad de conocerle.

Llegó a Écija casi por casualidad y, desde el primer día, dejó claro que era una de esas personas que dejan huella. Su primer curso de narrativa fue todo un éxito que consiguió lo que él siempre conseguía: unir a gente distinta en torno a los libros. No sabría decirles qué era lo que lo hacía tan especial. Quizás su buen humor, su cercanía, su inagotable fuente de ideas, pero lo cierto es que creó un germen en nuestra ciudad que perdudará mucho tiempo. Después vinieron las primeras Jornadas de Novela Ciudad de Écija y entonces todos tuvimos claro que terminaría quedándose con nosotros. Han sido cuatro años en los que nuestro querido José Manuel nos lo ha dado todo. Se entregó siempre a la cultura de la ciudad, con ideas como el reparto de libros infantiles en navidad, la recientemente celebrada noche literaria, el programa Papel y Tinta en esta misma casa y las tres ediciones de las jornadas de novela, que han dejado momentos y amigos inolvidables. Y todo lo hizo sin esperar nada a cambio, sólo por el afán de mover a una ciudad que parecía replegada sobre sí misma en cuanto a cultura se refiere.

Pero lo que le queremos sabemos que esto era sólo la superficie de lo que José Manuel era. Era un gran amigo de sus amigos, una persona muy generosa y que difícilmente te llamaba para darte malas noticias. Y si lo hacía, siempre tenía la solución preparada. Así era él, un torbellino de ideas, una oleada de positivismo e ilusión por lo que le gustaba, que sabía transmitir a cuantos estábamos a su lado. No se va un escritor, el presidente de la Asociación Papel y tinta, o el “profe” de narrativa. Se va el capitán de un barco que ahora ha quedado a la deriva, pero que seguro remontará el rumbo en cuanto sepamos decirle adiós.

Porque eso fue lo único que no nos enseñó: a despedirnos de él. De su sonrisa, y de sus bromas y sus locuras. No hace falta que les diga que sus amigos le vamos a echar de menos. Pero este que les habla está seguro de que toda la ciudad lo hará cuando vea el hueco que ha dejado en la cultura ecijana. Queda por decidir qué pasará con las Jornadas de Novela, que celebraban su cuarta edición dentro de unos días, y del futuro de la asociación que nació fruto de su entusiasmo. Se ha ido, sí, pero no del todo. Nos quedarán sus libros, y la semilla que plantó en nuestra Écija. Hasta siempre, comandante. Sigue escribiendo tus historias allá donde vayas.