“Tipografía”

La Casa de la Provincia, en Sevilla, acoge hasta el mes de octubre la muestra "El genio de la Luz", una exposición fotográfica de la obra de Juan N. Díaz Custodio, un ecijano adelantado a su tiempo que destacó como emprendedor, empresario y fotógrafo a finales del siglo XIV y comienzos del XX.

En octubre de 2016 esta misma muestra se expuso en el Museo Histórico Municipal con una muy buena aceptación. Desde este miércoles la Casa de la Provincia una exposición repleta de instantáneas de Écija desde la visión de Juan N. Díaz Custodió.

La colección está compuesta por instantáneas realizadas entre 1893-1912. Se trata de fotografías obtenidas sobre placa de vidrio y de fotografías estereoscópicas, con alguna incursión en las autocromas. Díaz Custodio trabajó muchos géneros, aunque destaca particularmente el del retrato: se le considera el mejor retratista de la Escuela sevillana, siendo reconocido con varios premios a lo largo de su vida

La inauguración de la exposición en Sevilla ha contado con la presencia de la diputada provincial de Hacienda, Concha Ufano, quien ha destacado las excelencias de la provincia y la visión que de ella han hecho a lo largo de la historia personajes como Díaz Custodio "cuya obra y personalidad es un referente magistral de la historia de la fotografía y en la que se puede palpar la perfecta simbiosis entre el artista y el pueblo"

Junto a la diputada han estado presentes Ramón Moreno de los Ríos, nieto del fotógrafo, Julio Cerdá, comisario de la exposición y la delegada de Cultura, Verónica Alhama.

Juan Nepomuceno Díaz Custodio, nacido en Écija en 1875, está considerado por Miguel Ángel Yáñez, en su libro 'Retratistas y fotógrafos. Breve historia de la fotografía sevillana', como el más importante de todos los retratistas de la escuela sevillana, 'tanto que con él puede hablarse de la existencia de la misma, que comenzó con Godínez y Rodríguez Téllez'. En cuanto a su situación dentro de la fotografía, Luis Ortiz Lara lo incluye dentro de la generación de 1890, por lo tanto, inserto en el trío fundamental de retratistas sevillanos, junto a Rodríguez Téllez y Castellano Grandell.

Las características definitorias de la escuela sevillana definen igualmente la obra de Díaz Custodio: las luces, la elegancia, los volúmenes de los ropajes y su irrepetible personalidad en el retrato, en el que dominaba desde joven la técnica del contraluz, consiguiendo dar bellísimos detalles en las sombras, ribeteadas de perfiles luminosos, que son la admiración de la crítica de la época. De él dirá Cánovas del Castillo, 'Kaulak', en la revista La Fotografía, que 'fue un maestro en el retrato a contraluz, que nadie había cultivado hasta entonces con la elegancia que él lo hizo'.