
.-El cantaor Miguel Poveda, no se esperaba el recibimiento que le esperaba el domingo a mediodía, en el almuerzo homenaje que le había preparado magistralmente, la socias de la Peña Flamenca Femenina “Teresa León”. Al artista catalán le esperaban un total de 280 personas, que querían agradecerle el trabajo que ha realizado y que realiza por el arte flamenco, y la vinculación tan estrecha que mantiene con la ciudad de Écija.
Poveda reconoció encontrarse desbordado por el recibimiento a un acto que el pensaba que se desarrollaría en la sede de Peña, y entre las socias de la misma, pero nunca pensó –esta era la intención de la organización- que en el acto estuvieran presentes familiares, amigos y aficionados, que quisieron dejar pasar la oportunidad de estar junto al cantaor del momento.
A Poveda se le hizo entrega de un cuadro y una insignia, pero además se le agasajo con las palabras siempre magistrales del flamencólogo Manuel Martín Martín, además de con el baile y el cante, y el arte de su propia hermana que le bailo sobre las tablas del Casino de Artesanos de Écija. Pero además recibió llamadas, la de Matilde Coral, que en el último momento se excuso y no pudo asistir, pero si que estuvo presente a través de una emotiva llamada telefónica.
El artista se emocionó y en todo momento estuvo junto a los asistentes, nunca distante, algo que lo engrandece como persona, y que hizo del acto una reunión familiar.
Poveda quiso agradecer todo las sorpresas que le deparó la jornada dominical en Écija, como mejor sabe hacer, con su arte, y deleitó a los asistentes con unos cantes.
En el acto estuvieron presenten miembros de la familia del cantaor, pero además hubo una gran representación de la sociedad ecijana que se mezclaban entre las artífices de este encuentro que en principio tiene carácter anual, la integrantes de la Peña Femenina Flamenca de Écija “Teresa León”, a ellas, enhorabuena.